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Tratamiento Regenerador, pieles Sensibles

Tratamiento Regenerador, pieles Sensibles

65 €

60min

Información del Tratamiento

¿En qué consiste?

Nuestro equipo de estética avanzada revisa primero tu piel y los productos que usas, para evitar cualquier ingrediente que pueda irritarte. La sesión es suave de principio a fin: limpieza delicada, exfoliación mínima o ninguna, según tu tolerancia, y aplicación de activos calmantes, antioxidantes y reparadores de la barrera cutánea, sin calor ni fricción intensa. Dura unos 60 minutos y deja una agradable sensación de alivio.

Efectos visibles

Desde la primera sesión la piel suele notarse más calmada, hidratada y confortable, con menos tirantez. Con sesiones continuadas y una rutina adecuada en casa, la barrera cutánea se fortalece y la piel tiende a reaccionar menos. Las rojeces pueden atenuarse, aunque en la rosácea o la cuperosis la evolución depende de cada caso.

Post tratamiento

Puedes notar una ligera tirantez o frescor que desaparece pronto. Evita el sol directo, el calor intenso y los cambios bruscos de temperatura en los días siguientes. Usa solo los productos que te recomendemos y fotoprotección adaptada a pieles sensibles.

Tratamiento regenerador: calma para pieles sensibles

Una piel sensible reacciona con facilidad: se enrojece, pica, tira o se irrita con productos que a otras personas no les afectan. Casi siempre hay una barrera cutánea debilitada detrás. Este tratamiento está diseñado para calmarla y ayudarla a recuperarse, con productos dermatológicos respetuosos y una técnica muy suave. Es el protocolo que elegimos cuando otras opciones, como los peelings o la radiofrecuencia, no son adecuadas para tu piel en ese momento.

¿Para quién está indicado?

  • Pieles sensibles o reactivas, que se irritan con facilidad.
  • Pieles con tendencia a rojeces, rosácea o cuperosis.
  • Pieles con la barrera alterada por exceso de exfoliación o cosméticos agresivos.
  • Pieles sensibilizadas tras el verano o tras otros tratamientos.

Primero, entender por qué reacciona tu piel

La sensibilidad tiene muchos desencadenantes: el sol, el calor, el estrés, algunos alimentos, cosméticos con perfume o un exceso de activos. Antes de tratar, revisamos contigo tu rutina y tus hábitos para identificar qué la altera. En casa, menos es más: limpieza suave, una crema reparadora y fotoprotección diaria adaptada a pieles sensibles. Evita los cambios bruscos de temperatura y el agua muy caliente. Si tienes rosácea, cuperosis o rojeces persistentes, lo ideal es combinar este cuidado con una consulta dermatológica. En algunos casos, nuestra dermatóloga puede valorar el láser IPL para rosácea y cuperosis como complemento. Si estás embarazada o en lactancia, coméntanoslo antes.