Proyección de mentón
Desde 350€
20min
Información del Tratamiento
¿En qué consiste?
La Dra. Ana Muñoz, médico estético, estudia tu perfil y la relación entre nariz, labios, mentón y mandíbula, y te explica qué se puede conseguir en tu caso. Con anestesia tópica, infiltra el producto en puntos concretos del mentón, en pequeñas cantidades y comprobando el resultado de frente y de perfil. Es poco molesto y puedes seguir con tu rutina al salir.
Efectos visibles
El mentón se ve más definido y proyectado desde el primer momento, y el perfil, más equilibrado. El resultado se consolida en los días siguientes, cuando baja la leve inflamación. La duración depende del producto y de cada persona; muchos pacientes optan por un mantenimiento anual.
Post tratamiento
Puede haber leve inflamación o sensibilidad en el mentón durante 24-48 horas. Evita masajear la zona, el calor intenso, el sol directo y el deporte durante los primeros días. No necesitas baja.
Proyección de mentón: un perfil más equilibrado
El mentón tiene un papel clave en la armonía del rostro, aunque solemos fijarnos poco en él. Un mentón retraído o poco definido hace que la nariz parezca más grande, desdibuja el óvalo y resta firmeza a la línea del cuello. Con pequeñas infiltraciones es posible proyectarlo y equilibrar el perfil sin implantes ni cirugía.
En Clínica Olive lo realiza la Dra. Ana Muñoz, médico estético, respetando tu anatomía: en mujeres buscamos un acabado suave; en hombres, algo más de estructura.
¿Para quién está indicado?
- Mentón retraído o poco proyectado, de forma leve o moderada.
- Perfil desequilibrado respecto a la nariz y los labios.
- Pérdida de definición del óvalo con la edad.
- Pequeñas asimetrías del tercio inferior.
- Quien quiere mejorar su perfil sin implantes ni quirófano.
Valorar el conjunto antes de tratar
Un mentón bien proyectado puede mejorar el perfil más que actuar solo sobre la nariz o los labios. Por eso lo valoramos dentro de una armonización facial y, si procede, lo combinamos con el contorno mandibular para definir todo el tercio inferior.
Si aprietas los dientes o notas el mentón tenso al hablar, cuéntanoslo: el origen muscular también influye en el resultado y lo tenemos en cuenta. Para mantenerlo, bastan revisiones periódicas y cuidar la calidad de tu piel. Si estás embarazada o en lactancia, o tienes una infección activa en la zona, coméntanoslo antes.